Comunicado de Asociación Pediátrica de Guatemala con respecto a la importancia de la vacunación y los casos de Sarampión confirmados recientemente en nuestro país

La Asociación Pediátrica de Guatemala expresa su profunda preocupación ante publicaciones que sugieren cambios en el esquema de vacunación pediátrico. “Las vacunas salvan vidas”, pero es necesario construir conocimiento en todos los niveles basados en la evidencia. Es fundamental contribuir a ayudar a las comunidades compartiendo el estándar (esquema de vacunación) a seguir, y que todos podamos expresarnos en un mismo lenguaje.

La Asociación Pediátrica de Guatemala, en conjunto con otras sociedades científicas, ha estado trabajando para garantizar que todos los niños en Guatemala puedan recibir su esquema de vacunación. Dejar por un lado vacunas que han demostrado su efectividad en salvar vidas es poner en riesgo a muchos niños y la salud pediátrica en nuestro país.

Estamos convencidos de que trabajar en conjunto y establecer el poder compartir a todos los niveles del sistema de salud, tanto en lo público como en lo privado, es la mejor manera de mantener una cobertura adecuada de vacunación, evitando la desinformación.

En un mundo donde la información se difunde rápidamente a través de las redes sociales, es importante recordar que las vacunas son fármacos seguros que existen y no producen autismo. Esto está apoyado en investigaciones múltiples a nivel mundial por sociedades que buscan impacto en las asociaciones científicas para dar respuesta respecto a las vacunas y el autismo.

Según datos proporcionados por la AEV (Asociación Española de Vacunología), en los últimos 50 años, 154 millones de vidas han sido salvadas y protegidas por la vacunación. Entidades científicas que siempre se mantienen en una vigilancia permanente para observar los eventos relacionados con la administración de vacunas, lo cual da la confianza a la población de que esto es seguro.

La publicación de 1998 que relacionaba las vacunas con el autismo fue errónea y los autores se retractaron. Estudios epidemiológicos a gran escala respaldados por la OMS y agencias reguladoras de los medicamentos confirman que la vacunación no contribuye al desarrollo del autismo.

La disminución de las coberturas de vacunación infantil pone en peligro la inmunidad comunitaria, exponiendo a las poblaciones vulnerables y facilitando el resurgimiento de enfermedades prevenibles. Según un estudio publicado en JAMA, un descenso del 10% en las coberturas vacunales se traduciría en 11.1 millones de casos de sarampión en EEUU en 25 años.

Por esta situación, sugerimos a las familias y a la población en general a consultar a sus profesionales médicos y a los especialistas Infectólogos (Vacunólogos) ante cualquier duda. El comunicado publicado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala, sobre cinco casos comprobados de sarampión en nuestro país, nos debe alertar para continuar protegiendo a la población infantil que redunda en beneficio de la población en general.

Continuaremos publicando y apoyando mediante nuestra participación con el CONSEJO NACIONAL DE PRACTICAS DE INMUNIZACIÓN – CONAPI y con la colaboración de los especialistas en Infectología Pediátrica afiliados a nuestra asociación para mantenerlos informados ante estas situaciones.

ASOCIACIÓN PEDIÁTRICA DE GUATEMALA

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